Doctora en Biología, Xoana Pintos Barral publicó en Galaxia el libro Tiven a chave, a bicicleta e os catros libros. Primeiras científicas na Universidade de Santiago. En esta entrevista hablamos con ella sobre las primeras investigadoras gallegas pero también sobre la situación actual y los pasos que aún debemos dar para alcanzar una verdadera igualdad en todos los ámbitos y, especialmente, en el científico.
- Un libro como Tiven a chave, a bicicleta e os catro libros. Primeiras científicas na Universidade de Santiago muestra la historia invisibilizada de las mujeres investigadoras de las USC. ¿Cuáles eran las principales dificultades que tenían para acceder a una carrera científica?
- Los principales obstáculos venían de la mano de los estereotipos sobre el papel de las mujeres en la sociedad y en la familia considerándolas como seres subordinados, esposas obedientes y madres entregadas y sufridas. Su papel debía ser el de cuidadoras y no el de personas valiosas, fuertes e inteligentes.
Una vez que la legislación permitó que las alumnas accediesen a los estudios universitarios, las mujeres tuvieron que convencer a sus familias de lo apropiado de su elección y de su propia capacidad, para que les permitiesen matricularse. Como seres considerados débiles y frágiles permanecían bajo tutela y eran acompañadas hasta la facultad por algún varón de la familia. Algunas tuvieron que esperar a que sus hermanos acabaran el bachillerato y las acompañasen a las clases.
Ya dentro de las aulas tuvieron también que encarar la actitud desfavorable y los perjuicios del profesorado sobre sus capacidades intelectuales. Los propios compañeros de carrera, en algunos casos, también mostraban reticencias a la presencia de estas mujeres bien por su personal actitud machista o también porque les parecía que producía demérito en sus estudios.
- En este trabajo de documentación histórica, ¿puedes contarnos la aportación de algunas de ellas que te llamaran especialmente la atención, sea por sus aportaciones, sea por las dificultades que tuvieron que superar?
- Detrás de cada una hay una historia de superación y de lucha. Voy a destacar a Mª Eugenia Pereira Rodríguez, natural do Carballiño. Licenciada en Química y en Farmacia, con premio extraordinario fin de carrera. Es la primera licenciada que obtiene dos titulaciones y también dos doctorados. Además es la primera becaria de Ciencias para ampliar estudios en el extranjero, estudiando enología en Burdeos, pues estaba interesada en la mejora de los vinos ourensanos. También estudió en el Instituo Pasteur, a donde acudió acompañada por su hermano, encargado de su “preservación”.
Mª Eugenia aprueba oposición a jefatura de laboratorio químico de la aduana de Barcelona y en esta ciudad funda un laboratorio, Pemur, donde comercializa productos químicos, sanitarios y farmacéuticos, siendo autora de varias patentes.
Es necesario nombrar aquí a Jimena Fernández de la Vega, investigadora y divulgadora da genética médica en España, en este año en el que la Academia de Galega de Ciencias le rinde homenaje.
Y si de destacar aportaciones se trata, sin duda siempre tenemos que referirnos a Ágeles Alvariño, nuestra investigadora más reconocida internacionalmente.
- ¿Cómo surgió la idea de contar estas biografías y cómo acabó convertida en el libro que edita Galaxia?
- Desde que empecé a estudiar la participación de las mujeres en la ciencia y en la universidad me di cuenta de su escasa o nula presencia en los libros, en especial a nivel educativo y el desconocimimento a nivel de la calle sobre sus vidas. Llevaba algunos años dándole vueltas a una publicación que mostrara a todas estas científicas y sus aportaciones así que cuando la editorial Galaxia me preguntó si lo haría, no tardé nada en contestarle afirmativamente.
- Explícanos el título del libro…
- Explicar el título es un poco como destripar el cuento, hacer spoiler. Solamente decir que surge de una conferencia impartida por Fernanda Monasterio en la que habla de las diferencias en el trato a hombres y mujeres en su infancia y cómo le sirvieron de acicate para estudiar Medicina.
- ¿Es es volumen un acto de justicia para reivindicar la memoria de estas mujeres?
- En realidad es un pequeño grado pues queda mucho por hacer, como estudios detallados de sus aportaciones, trabajos biográficos, reconocimiento público, etc. Lo dicho, el libro solamente es una pequeña gota.
- ¿Con qué argumentos le recomendarías el libro a una persona que no tiene vínculos ni con la ciencia ni con la Universidad? ¿Qué puede descubrir leyendo sus páginas?
- Puede descubrir que los avances que trae la ciencia, esa empresa colectiva de todos, es realmente de todos, también de las mujeres. El conocimiento que hizo posible la mejora de la salud, de la vida, las innovaciones técnicas también son patrimonio de las mujeres. Y sobre todo puede descubrir personas que persiguieron sus sueños, contra marea, con persistencia, y que son de aquí. También entre nosotros hay destacadas investigadoras y no solamente Marie Curie. Coñozcámoslas.
- El ocultamiento del trabajo de muchas mujeres en la ciencia se debió sobre todo a hombres que, desde las instituciones o desde el ámbito familiar, impidieron que se visualizase su trabajo o que progresasen en su carrera. ¿Esto sigue sucediendo hoy en día?
- La ocultación de las mujeres y de sus aportaciones por parte de tutores, profesores, compañeros o maridos para apuntarse ellos el tanto existe, de manera cotidiana, desde el principio de los tiempos. Hay quien piensa que debemos considerarlo un error sistémico. La invisibilazación de las científicas y sus descubrimientos es lo que hoy llamamos efecto Matilda. Hoy en día sigue sucediendo, no se ve pero está ahí, si la ocultación fuese visible sería ilegal.
Solamente el 23,5% de las fuentes expertas consultadas por la prensa o el 21% de los científicos entrevistados son mujeres. Por lo tanto, una cifra tres veces inferior a la de los varones. Eso es ocultamiento.
- Uno de los problemas en el camino hacia la igualdad es la falta de referentes femeninas en la ciencia. ¿Qué se puede hacer para que las nuevas generaciones tengan más referentes que Curie y conozcan el trabajo de otras mujeres contemporáneas y más próximas a su ámbito geográfico?
- Pues sí que es fundamental tener referentes femeninos, científicas y tecnólogas, y mejor que sean próximas y, a ser posible, de diferentes edades, non solamente maduras, para que les resulten más cercanas. También es bueno presentar científicas normales, para que las chicas vean que la ciencia es asequible y que no todo son premios Nobel.
- Resulta evidente que hay un desequilibro de género en el ámbito universitario hoy en día. Menos catedráticas, menos rectoras, más dificultades para investigar para las mujeres, tribunales mayoritariamente masculinos, dificultades para una conciliación real… ¿Qué medidas efectivas se pueden tomar para corregir esto definitivamente?
- La realidad es obstinada. La desigualdad, el machismo, el androcentrismo permanecen y la universidad debe ser un referente para la sociedad. La legislación está ahí pero no garantiza la puesta en práctica de las medidas tomadas. Por ejemplo, al respecto de las tan debatidas cuotas de representación, un tribunal de tesis debe ser paritario, pero ¿realmente es así? ¿Quién comprueba que realmente se cumpla la norma?
Esta diferencia entre lo que debería ser y la vida real es flagrante en la conciliación familiar. La atención a la familia sigue siendo, muy mayoritariamente, femenina, así que la carga de trabajo de las investigadoras y docentes es muy superior a la de sus compañeros, lo que condiciona sus méritos académicos.
La maternidad interfiere en la carrera académica, supone un parón, una disminución de la actividad científica. Las cifras también señalan que la reducción de jornada para el cuidado de los mayores descansa en las mujeres. Esto crea lagunas en su curriculum. Ya hay datos de que a pandemia hizo que las científicas publicasen menos al estar más tiempo al cuidado de los niños y de la casa. Repercutirá en sus carreras.
Cualquier medida en apoyo de la conciliación será favorable. Otras medidas serían que los procesos de promoción sean transparentes; que las comisiones evaluadoras y los tribunales sean ciertamente paritarias; que los datos aparezcan siempre desagregados por sexo; establecer medidas de promoción para las mujeres; evitar las reuniones fuera de horarios laborales; promover la solicitud de permiso de cuidados por parte de los hombres; favorecer los convenios con grupos de investigación con un número elevado de mujeres o dirigidos por mujeres, etc.
- Las carreras relacionadas con las disciplinas STEM marcarán en gran medida los avances científicos y tecnológicos de la humanidad en las próximas generaciones. ¿Por qué sigue habiendo menos mujeres matriculadas en estas especialidades?
- Todo parece señalar que sigue existiendo falta de confianza en las chicas respecto de sus capacidades científicas y tecnológicas. Ante un problema no resuelto puede que un niño piense que era difícil mientras que una niña pensará que a ella le faltaba conocimientos, no supo resolverlo. Simple y infelizmente pensará que es menos brillante. Y eso sabiendo que claro que no es cierto que no tenga conocimientos, ya que los expedientes académicos demuestran su valía. Por lo tanto, hay que reforzar su autoestima y proporcionarles referentes femeninos en estas áreas tecnológicas y animarlas a dedicarse profesionalmente a estos campos.
- Hablamos de la educación, pero la igualdad se crea también en el ámbito familiar y de los medios de comunicación. ¿Qué importancia tienen, a tu criterio, estos ámbitos, y cómo se puede fomentar desde la casa o desde la televisión e internet ese objetivo?
- Es la misma sociedad la que enseña la desigualdad, por lo que para alcanzar resultados debemos trabajar desde la base, desde la propia familia. Educar en igualdad. El principal será el ejemplo que damos, lo que ven en casa, la distribución de tareas domésticas. También es imprescindible promover una actitud crítica activa con lo que ven y escuchan, por ejemplo, en la tele o en las redes sociales. Y un hecho fundamental es darles confianza a las niñas en sí mismas y en sus capacidades pues los estudios demuestran que desde edad muy temprana las niñas perciben que son “menos capaces”. El desarrollo de las capacidades y el potencial de todos y cada uno, le corresponde no solamente a la familia sino a toda la sociedad.
Respecto a los medios de comunicación, todos sabemos lo que influyen en la conducta colectiva y podemos ver que siguen dibujando una imagen de las mujeres que ya hace tiempo debimos dejar atrás. Me gustaría que aumentase la presencia de las científicas y de sus aportaciones en las portadas, contribuyendo a su visibilización y evitando asimetrías respecto de los hombres, destacando que las aportaciones científicas de las mujeres no son contrarias a las masculinas, pero son diferentes.
- ¿Que le dirías a una mujer joven a la que le gustaría desarrollar una carrera investigadora en la Universidad o en la empresa?
- Le diría que adelante, que puede hacerlo, que puede liderar su propio grupo de investigación, que vale para eso, que es perfectamente capaz. Seguro que habrá quien le diga que no. En este sentido no debe hacer caso. Que luche porque estudio, trabajo y pasión sean los únicos argumentos válidos en la carrera investigadora.
- A nivel general, ¿cuáles son las principales deficiencias actuales de la Universidad para promover la investigación y estabilizar la carrera de sus investigadoras e investigadores? ¿Qué medidas habría que tomar al respecto?
- En los años treinta la Junta para la Ampliación de Estudios concedía bolsas para estadías en el extranjero cuyo fin era mejorar la formación de los investigadores que, después, a su vuelta, mejoraban el nivel de la ciencia en el país. Ahora es al revés, exportamos chicas y chicos con alta formación y capacidad investigadora, beneficiándose otros países del esfuerzo en formación. Así que hay que darle la oportunidad de quedarse ofreciendo salarios mejores y oportunidades reales para continuar investigando. Necesitamos más contratos postdoc y ayudas e esos contratos.
- ¿Cuáles son tus siguientes proyectos? ¿En qué estás trabajando ahora?
- Entre pesticidas, cambio climático y, sobre todo, degradación del medio cada vez hay más especies de lepidópteros en peligro de extinción. En el Museo de Historia Natural, partiendo de la importante colección entomológica, más algunas nuevas aportaciones, estamos preparando una exposición sobre mariposas.
Además tengo dos tareas entre manos. La primera, en colaboración con un amigo, es un estudio sobre la vida y obra de un maestro compostelano ya fallecido que tenía un innovador sistema pedagógico.
El segundo trabajo es el análisis de un ensayo de Emilia Pardo Bazán, publicado en 1877, en el que reflexiona sobre darwinismo. Simpre interesante y sorprendente.