Carme Pampín: “Desde lo rural también se puede hacer investigación y colaborar con el resto del mundo”

Galchimia Carmen Pampín

Carme Pampín, Cofundadora y CEO de GalChimia 

 

Carme Pampín es doctora en Química y cofundadora de GalChimia, una empresa biotecnológica gallega pionera en la síntesis orgánica, con sede en Touro (A Coruña). Fundada en el año 2001, GalChimia se ha consolidado como referente internacional en el desarrollo de procesos químicos para la industria farmacéutica, manteniendo siempre una clara apuesta por la I+D+i, la internacionalización, la innovación, la igualdad y la conciliación. Además, Pampín fue presidenta del Clúster Tecnológico Empresarial de las Ciencias de la Vida de Galicia (Bioga) entre 2010 y 2023 y participa activamente en otras iniciativas como DATALife. En esta entrevista reflexiona sobre los inicios de la compañía, los retos de la biotecnología gallega y su trayectoria como mujer directiva en el sector científico.

P. Cuando fundó GalChimia en 2001, ¿imaginaba que llegaría a convertirse en un referente internacional? ¿Cuál era su visión inicial de la empresa?

Cuando fundamos la compañía en el año 2001, uno de los principales objetivos era la creación de empleo, en primer lugar para los promotores, pero también convertirnos en una salida profesional para las doctoras y doctores en Química que salían de las universidades gallegas cada año, contribuyendo de esa manera a la creación de empleo cualificado y a la retención de talento. 

Siempre tuvimos claro que la empresa debía tener proyección internacional, pero también aprendimos que para ser referente internacional primero debes ganar la confianza del mercado nacional.

P. Para que GalChimia llegase hasta donde está ahora. ¿Qué momentos fueron claves en su trayectoria? ¿Hubo decisiones especialmente difíciles o determinantes?

En cualquier nueva empresa es clave el primer cliente, y para GalChimia no fue una excepción, tuvimos la suerte de empezar a trabajar desde los inicios con dos de las principales empresas farmacéuticas a nivel nacional (Almirall y Esteve). En esos momentos iniciales en los que la ilusión compensa la falta de experiencia, también es fundamental la colaboración público-privada, y para nosotros fue clave la participación en el proyecto Genius Pharma del programa CENIT del CDTI, proyecto liderado por las 3 farmacéuticas más importantes del país (Almirall, Esteve y Uriach). Esta colaboración fue sin duda un impulso importante para posicionarnos en el mapa nacional y el preámbulo de la salida al mercado internacional.

Otro momento clave fue el lanzamiento del Plan de Internacionalización en 2012, ya que en 10 años pasamos del 15% al 75% de facturación internacional.

Por otro lado, la inauguración en 2020 de los nuevos laboratorios con sede en Touro supuso un hito importante para afianzar el crecimiento y la competitividad a nivel internacional. Contamos con 1.000 m2 de laboratorios que acogen equipamiento de última generación en tecnologías químicas y nos permiten demostrar que desde el rural también se puede hacer investigación y colaborar con el resto del mundo. ¡La pura definición de “Desde Galicia para el mundo”!

Y, sin duda, otro pilar importante en la evolución de la empresa fue la apuesta por la I+D+i propia. No siempre fue fácil, pero desde muy temprano decidimos reinvertir de forma sostenida un porcentaje de los ingresos en proyectos de I+D+i. Esta apuesta, además de posicionarnos como líderes europeos en síntesis química en el campo de Descubrimiento de Fármacos, nos llevó a la creación de varias compañías con el objetivo de desarrollar nuestros propios programas de Química Médica.

En 2017 creamos Origo Biopharma con el objetivo de centrarse en el descubrimiento de fármacos para el tratamiento de la enfermedad de Crohn, cáncer de colon y fibrosis idiopática pulmonar. En 2021, Origo fue adquirida por el grupo belga, Agomab Therapeutics, que con esta operación incorporó a su porfolio el proyecto para enfermedad de Crohn, ya en fase Clínica I, y otro en fase preclínica regulatoria para fibrosis pulmonar.

A día de hoy ambos proyectos continúan activos en el porfolio de Agomab y progresan adecuadamente en fase clínica en pacientes en todo el mundo para tratar enfermedades de gran relevancia. Además, el equipo original de químicos sigue involucrado en los proyectos y trabajando desde Touro para conseguir sacar adelante un fármaco “made in Galicia”.

A finales de 2024 constituimos Iteria Biopharma, una compañía centrada en el descubrimiento y desarrollo de fármacos contra el cáncer. Comenzamos esta nueva andadura con gran ilusión y la experiencia ganada con Origo.

P. El proceso de descubrimiento de fármacos es largo y costoso. ¿Cómo afronta GalChimia los retos de innovación para seguir siendo competitiva en un sector tan exigente?

Efectivamente, el proceso de descubrimiento y desarrollo de fármacos requiere de grandes inversiones y no está libre de riesgos, en cualquier momento el proyecto puede caerse por diferentes motivos. Por tanto, es muy importante contar con estrategias que ayuden a minimizar los riesgos inherentes al sector.

En nuestra experiencia en programas de descubrimiento propios, está siendo clave contar con un equipo fundador formado por “emprendedores en serie”, con amplia experiencia empresarial y valores comunes. En la parte técnica es fundamental conformar un equipo de investigadores altamente especializados y con capacidad para integrarse en equipos multidisciplinares. La tercera pata sería contar con inversores que además del apoyo financiero aporten valor a la compañía.

P. El ecosistema biotecnológico gallego ha crecido mucho en los últimos años. ¿Qué diferencias observa respecto al panorama de hace dos décadas? 

Sobre todo en el número de empresas y en la proyección nacional e internacional que estamos alcanzando entre todos. Cuando empezamos éramos muy pocos y había poca interconexión, también era difícil conseguir colaboradores y profesionales expertos, normalmente había que salir de Galicia o incluso de España para atraer el talento necesario a las empresas. Aún queda margen pero desde luego hoy en día la situación es mucho más favorable, por ejemplo, algo tan sencillo como que ahora el ecosistema tiene la masa crítica suficiente para organizar la asistencia conjunta a eventos internacionales, promover proyectos de I+D+i conjuntos...

P. Como presidenta de Bioga entre 2010 y 2023, ¿cuáles crees que son los desafíos principales para la biotecnología gallega en el contexto global? ¿Qué medidas serían necesarias para fortalecer el sector?

El sector experimentó un desarrollo increíble en las dos últimas décadas, durante varios años nos posicionamos como la primera comunidad a nivel nacional en creación de empresas biotecnológicas. Desde mi punto de vista el siguiente reto sería la consolidación de estas empresas, conseguir que crezcan de forma sostenible. El valor de la apuesta por el emprendimiento universitario a principios de los 2000 tuvo su impacto y a día de hoy contamos con ejemplos de compañías que no solo son líderes a nivel internacional sino que además actúan como catalizadores para el ecosistema impulsando la creación de nuevas compañías y aportando el conocimiento y experiencia que permiten acelerar el proceso y minimizar los riesgos.

P. GalChimia colabora con universidades y centros de investigación. ¿Qué importancia tienen estas sinergias para el desarrollo de la empresa?

Desde la base de que el negocio de GalChimia es la I+D+i está claro que la colaboración con centros de conocimiento es importante. Colaboramos con universidades y centros de investigación de muchas partes del mundo, pero sin duda la sinergia más relevante es con las universidades gallegas que nos nutren de químicas y químicos con una formación de primer nivel.

P. ¿Cómo valora el apoyo institucional y la financiación disponible para proyectos biotech en Galicia? ¿Hay margen de mejora?

En materia de financiación siempre hay margen de mejora, por supuesto. Pero debo decir que en Galicia en los últimos años se han alcanzado hitos importantes como la Estrategia de Impulso a la Biotecnología, seguida de la Estrategia de Consolidación, que supusieron un impulso importante para las compañías de base científico-tecnológica.

Esta apuesta conjunta del Gobierno gallego y del sector biotech fue clave para impulsar proyectos biotecnológicos que requieren de elevados inversiones, donde los tiempos de desarrollo son largos y el riesgo elevado.

Un ejemplo que no puedo dejar sin mencionar es la convocatoria CONECTA-PEME de la Agencia Gallega de Innovación, un programa a medida para las empresas gallegas que fomenta la colaboración público-privada y permite llevar proyectos de investigación a fases más avanzadas y próximas al mercado. Esta convocatoria fue clave para nosotros en el desarrollo del proyecto que dio lugar a la spin-off Origo Biopharma.

Por supuesto, siempre se puede mejorar y en este apartado pediría constancia, algunas líneas de ayudas funcionan bien y aportan valor, hay que mantenerlas. También es importante avanzar hacia la simplificación administrativa a la hora de justificar las ayudas.

P. La conciliación y la igualdad de oportunidades son aspectos que defiende activamente. ¿Cómo se trabajan estos valores dentro de GalChimia?

Nuestra motivación principal es la de ofrecer productos y servicios de alto valor añadido para nuestros clientes y colaboradores, para ello se requiere contar con un equipo de profesionales altamente cualificados y altamente motivados para desarrollar su carrera profesional en el ámbito de la investigación. Y eso es exactamente lo que buscamos cuando realizamos nuestros procesos de selección: profesionales con las competencias adecuadas para sacar adelante los retos y aportar soluciones a los problemas que nos plantean nuestros clientes, el género no es un factor a tener en cuenta.

En el ámbito de las ciencias, y de la química en particular, existe un alto porcentaje de mujeres, con lo cual lo normal es que la plantilla sea mayoritariamente femenina y eso conlleva de forma natural a que también haya una mayor representación de mujeres en puestos directivos en GalChimia.

Internamente promovemos políticas que favorezcan la conciliación entre la vida personal y profesional de nuestro equipo, lo cual repercute en un equipo altamente comprometido y motivado.

P. El sector biotech cuenta con un porcentaje elevado de mujeres en I+D+i, pero la presencia en puestos directivos sigue siendo menor. ¿A qué cree que se debe esta brecha? ¿Cómo se puede corregir?

A nivel directivo, las exigencias de tiempo y esfuerzo personal son mayores, y por eso es fundamental ofrecer horarios racionales y medidas de conciliación que promuevan una vida personal y profesional equilibrada. En cualquier caso, no llegaremos a la igualdad de oportunidades hasta que haya un reparto real de las responsabilidades familiares entre hombres y mujeres.

El sector de la biotecnología requiere profesionales altamente cualificados, y estos son valorados más por su talento y sus capacidades técnicas que por su género o factores personales. Este debe ser el punto de partida para construir empresas más igualitarias y un mercado laboral que ofrezca igualdad de oportunidades para todos los profesionales.

P. Desde su experiencia, ¿se ha encontrado con obstáculos en su camino profesional por ser mujer? ¿Cómo los superó?

La verdad es que mi experiencia personal en este aspecto es positiva, en los casi 25 años como CEO de GalChimia y como promotora de diversas iniciativas empresariales o formando parte de la directiva de asociaciones tanto regionales como nacionales no me he encontrado con ningún obstáculo por ser mujer.

Es cierto que es un reto compaginar la vida personal y la profesional, siempre hay una parte de sacrificio. Pero no debería ser diferente para una mujer o para un hombre. La conciliación es la clave y para ello creo que tanto la empresa privada como la administración pública deben trabajar juntas para crear las condiciones adecuadas que conviertan la conciliación en una realidad asequible y accesible para todas y todos.

P. La innovación y la tecnología avanzan a gran velocidad. ¿Cómo ve el futuro de GalChimia y del sector biotecnológico gallego en los próximos años?

En GalChimia tenemos claro que vamos a seguir apostando por la I+D+i, desde los inicios ese fue uno de los pilares fundamentales de nuestro crecimiento, junto con la internacionalización y la especialización. El sector biotecnológico está en fase de crecimiento y expansión tanto a nivel regional como internacional, y creo que en los próximos años Galicia conseguirá posicionarse como Biorregión de referencia internacional actuando como palanca de progreso económico, social y tecnológico.

P. ¿Cómo compagina la dirección de una empresa en crecimiento con otras responsabilidades, como la presidencia de Bioga o su participación en DATALife?

No voy a negar que a veces mi agenda es un poco caótica y el nivel de exigencia se va incrementando con cada nueva responsabilidad. Pero creo que las funciones que desempeño en las diferentes iniciativas son importantes y que están ayudando a marcar una diferencia. Solo por eso merece la pena el esfuerzo. Por otro lado, la única forma que conozco de sacar proyectos adelante y no morir en el intento es rodearme de profesionales excelentes y comprometidos, que me den soporte para poder llevar a cabo cada una de las funciones.

P. Si pudiera darle un consejo a la Carme Pampín de hace 20 años, ¿cuál sería?

Uf, qué complicado… No sabría qué consejo darme porque todavía estoy en proceso de aprendizaje; esta es una carrera de fondo que requiere grandes dosis de resiliencia, ilusión y esfuerzo. Mi consejo sería disfrutar de cada etapa del camino y no desanimarse con las dificultades que van surgiendo (más fácil de decir que de hacer…).